En Río Cuarto, hace tres años comenzó el reemplazo de caballos por “zoótropos”. En América, Bogotá es un modelo por seguir: entregó vehículos y relanzó a los carreros.
Hemos progresado muchísimo. Con el caballo hacíamos un solo viaje para no forzar mucho al animal. Desde que tenemos la moto, nos cambió el ciento por ciento. Hacemos más cargas, tenemos más contacto con la gente.
