Pig es el nombre de esta perra de ocho meses. La mujer que la encontró planeaba sacrificarla hasta que conoció a Kim Dillenbeck, quien decidió adoptarla. Dillenbeck asegura: “Se creó un lazo entre [Pig y yo] de forma inmediata. Decidí que tenía que estar con ella o ayudarla a encontrar un hogar”. Kim prefirió quedarse al lado de Pig.
