La dueña del perro solicitó un baño para el perro con el objetivo de eliminar pulgas y garrapatas. Aparentemente el can sufrió una intoxicación por los químicos usados en el procedimiento.
Marta Castro, propietaria de un perro, afirmó que llevó a su mascota a una veterinaria en Santa Ana para realizarle un baño antipulgas y se lo entregaron muerto sin mayores explicaciones.
