Murió mientras dormía en su cesta, ha confirmado su dueño, un granjero australiano, a un medio local. Su edad nunca pudo ser verificada porque su dueño perdió los documentos que lo acreditaban cuando ella era todavía un cachorro. Aunque estaba sorda y ciega, "se encontraba bien la pasada semana, caminaba desde la granja a la oficina y ladraba a los gatos", ha asegurado. Oficialmente, quien ostenta el título del perro más viejo del mundo en el Guinness de los Récords es Bluey, que falleció en 1939 con 29 años.
