"La toma fue realmente mal y se perdió tratando de nadar a la orilla. No se ahogó de milagro –le escribió Gina Johnson a un colega–. No hace falta que te diga que NO se lo cuentes a nadie, ¡mucho menos en la oficina!".
El que por poco se ahoga era un tigre llamado Richard Parker, el coprotagonista no digital de La Vida de Pi y la oficina de Gina Johnson es la AMERICAN HUMANE ASOCIATION (AHA), una organización no gubernamental cuyo trabajo es monitorizar el trato que reciben los animales en las producciones cinematográficas y otorgar (o denegar) la etiqueta "Ningún animal resultó herido en el rodaje de esta película".
