Júzcar se juega su futuro estos días. Si la brutal actuación del desalmado que golpeó y disparó a Atila pone en entredicho a todo un pueblo que le acoge en silencio, aún más criticable está siendo la reacción posterior de representantes municipales y algunos vecinos negándose a dar explicaciones, a pesar de los continuos intentos de diariocostadelsol.com, e intentando que pase pronto el vendaval y quede todo en el olvido.